viernes, 5 de septiembre de 2014

Color rojo vino


"La noche perfecta" pensaba Eli, mientras bailaba pegada a Alistair sin que el aire pudiera pasar entre ellos. Habían estado cenando en uno de los restaurantes mas bonitos que ella había visto y le había regalado caricias y besos de manera empalagosa durante toda la velada. Ahora en la discoteca sentía que él era el amor de su vida y estaba dispuesta a desarmar su coraza y dejarse llevar por la pasión.
Iba a empezar a hablarle al oído, cuando el se despegó alegando una urgencia urinaria. Ella no se había percatado de la existencia de la chica pelirroja que no dejaba de intentar coquetear con mirada seductora y que llevaba media noche exhibiendo su enorme delantera, dirigiéndose en ese momento al baño común. Eli se pidió una cerveza y la terminó en diez minutos, "menuda cola debe haber en el baño" se dijo y salió a fumarse un cigarro. A la vuelta estaba Alistair esperándole, se aseguró de que ella continuase con su pensamiento inocente, ¿quién no sueña con poseer a dos chicas en un mismo día?. Llegando a casa, ella le dio un beso en la mejilla y se despidió con la mano, no tenía ganas de desperdiciar palabras con alguien que jugaba con sus sentimientos. Hacía rato que había notado el olor a perfume de mujer mezclado con sudor y la marca de un bocado en el cuello con su respectiva señal de maquillaje. Quizás de la pelirroja de la ciento veinte de pecho que no hacía más que mirarle mientras se mordía el labio inferior que lucía un escaso guiño de color rojo vino.



martes, 21 de enero de 2014

The NeverEnding Story

He descubierto la metáfora de uno de mis cuentos favoritos de la infancia, aunque esta historia si tiene fin.
Empieza en el mundo de Fantasía donde recientemente había descubierto la felicidad plena. Todo era perfecto, no podía desear nada más porque no lo necesitaba, me asustaba tanta perfección a la vez que disfrutaba cada segundo de ella. Y una noche la niebla se presentó delante de mi casa y  le dejé entrar. Se hizo pasar por mi amigo y me dejé llevar por el viento sin darme cuenta de la oscuridad que transmitía.
Mientras estuve envuelta en la neblina no mostró su verdadera identidad y en cuento le intenté acercar a mi terreno, me enseñó su cara oculta. Realmente aquella masa gris solo era una máscara que ocultaba un agujero negro en su interior y ya era tarde para mi, había conseguido absorber toda mi luz.
En efecto dejé que "la nada" se apoderara de todo por lo que había luchado y llegué a conseguir. 
A punto estaba el Reino de destruirse cuándo hicieron su aparición Bastian, con una gran fe ciega en mi que crecía con cada palabra que yo decía, mi fiel amigo Fújur, que llegó en el momento más idóneo y una cantidad de seres, todos extraordinarios, como Morla, el hombre de piedra o los enanos Engywuck y Urgl, y por supuesto Artax, mi guía incondicional que me ayudó a cruzar el fango. He tenido la oportunidad de llegar a tiempo para salvar Fantasía. Aunque en mi caso la confianza tenía que volver a depositarla en mí. Conseguí encontrar una pepita de luz tras la última batalla y para ganar aquella guerra no tenía que empezar de nuevo poniéndole un nombre a mi Mundo, tan sólo tenía que dejar atrás lo vivido sin olvidar que si no me ando con cuidado, "la nada", con otro disfraz puede atacarme otra vez.






sábado, 1 de junio de 2013

Una página de mi diario

Un lunes porque sí, aparcamos las obligaciones, cogimos carretera y manta y nos plantamos a unos 600 km de nuestra casa. Amanecimos en Vigo.
Los preparativos de la fiesta nocturna nos tuvo atareadas toda la tarde, eso y la grabación de un videoclip en el que aparecemos como extras en la playa, fue "nuestro momento de fama".
Con la puesta de sol, olvidamos la razón y la timidez y cada uno fuimos haciendo lo que nos pedía el cuerpo. El salón dónde nos encontrábamos estaba lleno de saltos, risas, carcajadas, bailes, charlas alocadas e infantilismo. Nada nuevo en nuestras noches de locura.
La mañana siguiente se hizo difícil debido al gran resacón pero, aún así, el cuerpo nos pedía hacer turismo y café, mucho café. Después de pasear por Santa Tecla, Poio y Pontevedra (en ese orden) acabamos en la playa de A Lanzada para ver la puesta de sol. Relajadas por la calma que transmitían las olas, nos asaltó el silencio y un pensamiento común: "justo aquí despertamos y la realidad se estampa en nuestras caras, hemos sido felices durante muchos meses, sabemos que existe ese sentimiento y juntas lo hemos compartido de manera coordinada. La Gran Despedida se acerca y es dolorosa, pero deja la sensación de que estamos vivas, es una experiencia que marcará un antes y un después en nuestra existencia. La familia se separa pero los sentimientos han quedado consolidados y nuestra relación es fuerte, traspasará fronteras. No es el final... es solo el principio". Las lágrimas empezaban a brotar de nuestros ojos y miramos al cielo, observamos una gaviota revoloteando nuestro alrededor y descargó justo encima de nuestro grupo. Si ese momento de película debía ser interrumpido, solo podía ser por la mierda de un pájaro. Las risotadas se oían por toda la playa.
Tras la cena, sólo faltaba ponerle la guinda al pastel y empezó a llover, nos fuimos paseando a la casa donde nos alojábamos, la aventura terminaba y la fobia a las gaviotas... acababa de empezar.


A Mathi, Mar, Clara e Ila, mi pequeña familia erasmus.



lunes, 13 de mayo de 2013

El hombre que dejó de ser perfecto

Su último desahucio emocional le volvió a dejar con el corazón en bancarrota y se hizo la promesa de que no repetiría más los rituales de superación de sus anteriores relaciones. Su fachada de caballero tornó a la de chico cómodo con aires de cínico, qué coño, con aires de hijo de puta. La sonrisa de niño bueno que antaño utilizaba para sus presas mas laboriosas, pasó a ser una sonrisa de media boca que marcaba el hoyuelo de su mejilla derecha, haciéndole increíblemente seductor. Poseedor de gran inteligencia y cultura, supo inventar buenos argumentos haciendo que sus víctimas sucumbiesen a engaños sin una mínima gota de sudor que le delatase. Y su mirada... esos ojos negros penetrantes hacían que los juegos sexuales pasaran por las mentes de las chicas a las que guiñaba. Era difícil no caer en sus redes.
Pero en la intimidad se veía a sí mismo como un mártir del amor, no dejaba de sufrir por las relaciones fallidas, por lo que traumatizado por su baja autoestima carismática del pasado, se fue haciendo más egoísta, empezaba a sentir intolerancia a las frustraciones y emocionalmente iba dejando salir una exigua sensibilidad afectiva.

Nadie habría imaginado que veinte años después, aquel "Don Juan" acabaría cumpliendo condena por someter a una decena de mujeres, ni mucho menos que en el juicio, cuando se le preguntó el motivo, hiciese alusión a que las afectadas tenían la culpa por no haberle querido como merecía.


Ian Brady- junto a su compañera sentimental violó y asesinó a 5 personas a mediados de los 60. Continúa cumpliendo condena en un hospital psiquiátrico de Liverpool. 

martes, 26 de febrero de 2013

El pasado en el presente



Un nuevo sentido de la palabra domingo amenaza en mi nuevo estilo de vida. Se acabaron las tardes de resaca viendo películas insustanciales para evitar pensar y así reducir el martilleo en mi cabeza.
Una cerveza en el bar de "La Menina", una coca cola en el "N. de T". o un baile en el "Son Cubano", sitios a los que he llegado por casualidad y han hecho de la noche... magia.
Empezó una noche en que Liu, Natalia y yo quedamos para cenar. Tras la sobremesa nos animamos para salir a tomar una copa y dimos con un bar no muy común que nos abrió las puertas de par en par. La movida madrileña estaba representada en los carteles que colgaban en las paredes y en la música que salía por los grandes altavoces de los años 80 y lo mejor fue sentirme como en aquellos tiempos al ver a la gente con los pelos alborotados, los vaqueros desaliñados y las camisetas anchas y coloreadas imitando el mismo look de hace 30 años.
Continuó la noche que nos trasportamos a Cuba: salsa, bachata, movimientos sensuales de caderas y hombros... Allí se respiraba libertad, sentía como mi cuerpo seguía la música sin querer parar, se saboreaba el ansia de volar, queríamos "La Revolución". Bailamos hasta que nuestros pies nos pidieron descansar, esa noche era la del 1 de Enero del 59 y Fulgencio Batista cayó a mano del Ejercito Rebelde.
Por último he de contar la noche que acompañada de Clara y de Liu conocí a Eloy Azorín, un hombre guapo la verdad, pero en aquel lugar no tuvo importancia. Rock and Roll de los 50, Blues, Jazz... la melancolía se mezclaba con la alegría creando una perfecta armonía. Las risas y los bailes no acabaron hasta bien tarde lo que hizo que nos quedáramos con una buena sensación de disfrute.
Los domingos se han convertido en viajes en el tiempo a épocas que me hubiera gustado vivir, así que con un poco de imaginación... el reloj cambia el sentido de sus agujas y me transporta a cualquier año del siglo pasado.




jueves, 20 de diciembre de 2012

Ho trovato la mia strada del ritorno




- Es difícil plasmar en papel la felicidad, una gran injusticia. Lo triste, lo amargo, sale con mirar por la ventana un día de lluvia, escuchar una canción lenta o ver un drama, ¿pero cómo describes la algría?. Las canciones animadas te invitan a bailar, las comedias a reírte y comerte el mundo y el mal tiempo se convierte en el momento perfecto para los juegos de mesa.

- Pues emplea palabras como sonrisa, paz interior, suerte... ¿por qué te rayas ahora con eso?

-Porque soy feliz y quiero gritarlo a los cuatro vientos, porque siento un cosquilleo por todo mi cuerpo en todo momento que me estira la piel desde las orejas, porque quiero tener una cámara de vídeo a mano para grabar todos estos sucesos y que me den fuerza cuando lleguen las malas vivencias. Porque quiero aprender que todo lo que mal empieza no tiene por qué tener mal final.

-¿Qué te ha pasado para estar tan alegre?

-Nada y todo. Nada que la gente sepa apreciar desde fuera, todo lo que yo necesito en este momento. Por eso quiero exponer que todos los puntos negativos que han navegado por mis neuronas últimamente, se han esfumado, que todas las cosas que me daban miedo, las he superado y que por fin nada ni nadie me frena, al contrario, todos me animan a enloquecer, a planear para deshacer, a gritar, a correr...

-Pero si eso es lo que has hecho siempre...

- No siempre, hubo un momento en el que me perdí, en el que otros manejaban mi timón por mi. Pero hace un par de semanas que me empecé a despertar, vuelvo a sentirme viva, a ser una loca sin remedio y a disfrutar y es eso lo que me gustaría redactar.


miércoles, 14 de noviembre de 2012

El perdón en el olvido



Paseaba pensando (una manía tonta la mía, pienso siempre), la calle estaba oscura y solitaria, las hojas secas llenaban el camino y a cada paso escuchaba el crujido que producían éstas al quebrarse. "Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido" sonó en mi cabeza. Se abrió un telón y aparecieron personajes que ni siquiera recordaba, la mayoría no tenían rostro, algunos sólo tenían voz, también aparecieron imágenes y sueños y todos se sentaron ante mí en butacas que surgieron de la nada. No tardé en entenderlo: estaba en medio de un teatro, la protagonista yo y la obra "Mi Vida".
Demasiadas ideas empezadas y sin acabar, numerosas puertas abiertas esperando una segunda parte que probablemente no llegarán, muchas personas que continuaban en mi pensamiento a pesar de no haber aportado nada trascendente a mi existencia, historias redundantes que aburrían... ¿qué hacía todo eso escondido en mi sesera, ocupando el espacio que estaba reservado para crecer?
Como si se tratase de una pantalla virtual, esparcí todos esos recuerdos por el espacio y uno a uno los fui escudriñando, busqué algún detalle que lo hiciese importante y como no los había, los fui dirigiendo a la papelera de reciclaje. Elegí lo que dejar en el olvido y lo que guardar en la memoria y la función finalizó.
Los que quedaron en los asientos aplaudieron mostrando orgullo, pues todos sabían lo que me costaba decir adiós.
Reanudé la marcha con mayor grado de optimismo, me perdoné por mis fracasos, cerré puertas que no me llevaban a ninguna parte, dejé de fantasear con situaciones ilógicas y mi vida siguió sin esas cosas que no tenían mucho sentido.